Un día llegó Jesús y expulso a los vendedores,
del templo los saco, porque eran unos ladrones (Bis)
El grupo se acordó lo que dice la escritura,
que habla del Mesías: me devora el celo por tu Casa.
También en el templo sano a los ciegos y los cojos.
Los niños muy felices, gritaban: ¡Gloría al Hijo de David!
Derribo las mesas de los cambiaban monedas
y los puestos de los vendedores de palomas,
les dijo esta escrito: mi Casa es casa de oración.
Los Judíos se acercaron y le preguntaron,
porque hiciste eso con que justificas esto (2v)
les dijo destruyan este templo y lo reconstruiré.
Cuando lo destruyan en tres días lo volveré hacer.
Lo que ellos no entendieron
que el hablaba del templo de su cuerpo.
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