lunes, 2 de diciembre de 2013

Me encontraste

La brisa toca piel.
Tú Señor tocas mi ser.
La brisa no tiene risa.
Tu Señor, tú me fascinas.

Volando en el abismo me encontraba
 y me encontraste triste y vacío.
 A mi alma congelada tú le diste
cálido abrazo te sentí mío.

El soplo de la brisa me da frío,
 me encuentro en un desierto congelado,
 mi alma abatida siente miedo.
 El pozo de mi alma esta sediento,
y fui a unas de aguas a saciarme,
 si algo yo bebí fue mi saliva,
pues casi me enveneno en aquel río,
en aguas tan lejanas y extrañas.

Nadando en esas aguas me encontraba
y me encontraste triste y vacío.
 A mi alma casi ahogada tú le diste
 cálido abrazo, te sentí mío.
Llorando en agonía me encontraba
y te acercaste, me perdonaste,
 yo se que al elegir tú eres que eliges
y me elegiste ¡Gracias Amigo!

Amores como el nuestro quedan pocos,
me entrego todo a ti, tu eres mi vida,
 de cabo a rabo tu eres mi tesoro,
 te alabo, te bendigo, yo te adoro.

Tu espíritu embriagante a mí me toma
y me domina todo a todo a tu antojo.
Todas las noches vigilas mis sueños
 eres mi guía, eres mi estrella.

Volando en el abismo me encontraba
 y me encontraste triste y vacío.
 A mi alma congelada tú le diste
cálido abrazo te sentí mío.

A mi alma casi ahogada tú le diste
 cálido abrazo, te sentí mío.
Llorando en agonía me encontraba
y te acercaste, me perdonaste.
Amores como el nuestro quedan pocos,
me entrego todo a ti, tu eres mi vida,
 de cabo a rabo tu eres mi tesoro,
 te alabo, te bendigo, yo te adoro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario