lunes, 2 de diciembre de 2013

Mi Conciencia

Después que yo me retire del arte,
 por mi forma de hablar y de comportarme,
 el pecado me asedio de nuevo,
salcochando mi mente como a un huevo,
 volví a lo viejo, como un cangrejo,
como un cangrejo volví a lo viejo.

Me sentía muy mal por lo que hacía,
 mi conciencia me hablaba y yo escribía, y me decía:
 el cielo gime, cada vez que pecas el Señor sufre y dime:
¿Cuál es tu trayecto?
Pues tu forma de actuar no es del proyecto.
 Deja de pensar lo que hacen los demás,
 mejor pon de tu parte para poder mejorar.
 No te hagas el loco, ¡no ves quien te habla!
 Yo si te conozco ¡y traje la tabla!
 Actúa ovejita como una serpiente,
 para que al demonio le rompas los dientes.

No se te olvide que el pecado es como una ababa,
 que quiere envolverte en fragancias y sacarte la baba.
 Es una ganga,
del demonio arma;
 que siembra en tu corazón y re rompe el alma.

El abacero del mal te quiere suministrar:
un quintal de basura; al basurero;
 un saco de amargura; al embustero;
 un rato de placer; al bandolero,
 ese colmadero quieres que tu seas: del infierno su portero,
 quieres que te quemes que con Cristo saques cero;
 que si Dios te pide algo digas pero.
Bueno hermano yo te digo; se sincero;
 No te ponches con el Cristo pelotero.

Oye atiende los consejos de tu conciencia,
que día a día te enseña y que no cesa,
 ni cesará; de hablarte a ti aunque te duela la verdad.

Yo tu conciencia aunque tenga competencia,
 tengo la ciencia que me da la providencia.
 Mucha cautela; en lo que gastas tu tiempo;
en lo que piensas;
 porque Dios lee el pensamiento.
 Estoy contigo,
 como tu mejor amigo,
 yo te lo digo,
 soy tus padres; soy tu hijo.

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