El príncipe de la maldad atacando mi mente,
es una barbaridad, es un imprudente,
ese no tiene piedad, es un inconsciente.
Es una postal mortal, de ese fulano de tal,
no me va a costar, ni me acostare,
por siempre creeré,
en aquel que murió en la cruz por mi.
No le importo, que yo fuera un pecador,
Se desangro para liberarte a ti,
el mimo Dios, e hizo hombre para morir,
fue un mártir, al tercer día volvió,
a la muerte la vencio resucito,
muy jubiloso, Cristo te saca del pozo,
no seas miedoso, que el Señor es Poderoso,
el perezoso, vivirá como un mocoso,
oye andrajoso, de ser un ocioso,
porque el vago llegará a ser un vicioso,
causa estragos, lo enviarán al calabozo,
bondadoso, generoso, genera gozo,
es aquel que por los hombres se hizo mozo,
el es abrigo de los ciegos y de los leprosos,
que llama al bueno y también al carpetoso,
porque Dios es: misericordioso,
él te hace una llamada a tu alma,
no te me pongas nervioso, ve con calma,
que el camino es pedregoso y muy difícil.
Nadie cruzara el camino si no es contigo,
el mas grande y fiel amigo, ¡ay bendito!
Dime que va ser de mi si es sin ti,
entonces será mi fin, por el confín,
llevaremos tu palabra y es palante
vamos como el elefante,
como Pittini auqnque ciego siguió firme,
viene Don Rua a los malos va la grúa
y se asombran cuando vieron aquella sombra,
que zozobra le pasáremos la alfombra,
cuanta guerra, el terrorismo que aterra,
mueren de hambre unos que comen alambre,
en este tiempo, desnudos andan los cuerpos,
mini faldas que la llevan en la cara,
cuanta droga, cuanta gente que se ahoga,
en los vicios, en su cuello esta la soga,
pero Dios, se hizo hombre, se hizo carne,
creo en eso, aunque me vuelen los sesos,
estoy dispuesto, a sufrir cualquier tormento,
que me escupan, que me tengan por basura,
yo te quiero, nuestro amor es muy sincero,
y veo, en los niños en recreo,
en todas partes, en cualquier sitio te encuentro,
en el vecino, en el feo y en el lindo,
cuando orino, en lo ardiente y en el frió,
en los campos, en el cielo y en el río,
vas conmigo, de lunes hasta domingo,
sin cansancio, porque camino contigo,
y te aclamo pues de corazón te amo,
este canto termina en el infinito,
si prosigo, es porque te he conocido,
No hay comentarios:
Publicar un comentario