No me importa que me digan loco,
que yo no pienso y tengo duro el coco,
que alguna gente me tome por poco,
amo a los jóvenes como Don Bosco.
Yo moribundo me ahogaba en un pozo,
y por poquito me devora un oso,
tenía miedo en lo cenagoso,
me rescataste tu fuiste mi mozo,
esos momentos fueron muy hermosos
y tus abrazos, muy muy cariñosos,
estar contigo es algo precioso,
mi fiel amigo el todo poderoso.
Yo se que yo soy poco para ti,
y tengo pocas cosas para darte.
Yo a ti te ofrezco lo poco que tengo,
mi alma, mi espíritu, todo mi cuerpo.
Hasta que muera yo te seguiré,
aunque me maten no te negaré
y si te fallo ten piedad de mi,
que solo quiero estar junto a ti.
Jesús tú eres mi felicidad,
y por tu amor me entrego a los demás.
De este planeta yo quiero ser sal,
es que tu y yo somos tal para cual.
Oye tu yugo yo lo tomaré,
y de tu carne yo boy a comer,
también tu sangre yo la beberé,
toda mi vida a ti ofreceré.
Me has entregado a la juventud,
para librarlos de la esclavitud,
tomo tu cruz la cargo a plenitud,
y con tu espíritu ser como tú.
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